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domingo, 2 de febrero de 2014

Día 14 -Llegamos a Bolson -

Partimos para el Cerro Tronador muy temprano  a la madrugada (3 am) con la intención de comenzar la subida antes de que el sol asome, desayunar en el refugio para lograr arrancar la bajada, justo antes  los turistas empiecen a ascender. Todo el plan funcionaba a la perfección, pero a veces los planes se ven interrumpidos por las reglas. Llegamos al Cerro Tronador y un simple cartel nos cortó todo el entusiasmo y energías que teníamos de para hacer esta travesía.  El cartel claramente decía que se abría el parque a partir de las 10.30, anteriormente  había consultado a  amigos  de Bariloche y no estaban informados sobre este horario.  En fin nuestra salida se vio reducida a solo un paseo en auto. Dimos media vuelta y encaramos para Bolsón.   Días después nos enteramos de gente, que pasa fuera de hora al parque, lamentablemente por cómodo que esto sea, ese tipo de conducta debería ser evitada ya que si el parque tiene un horario y un reglamento es nuestra responsabilidad como ciclistas respetarlo y hacerlo respetar.  Tener una conducta éticamente correcta con el transcurso del tiempo es muy  beneficioso para la comunidad biker. Pero quebrantar los reglamentos solo hace que ese posible beneficio cada vez se aleje más.
Llegando a Bolsón arribamos a la casa de nuestro amigo y voluntario activo de  IMBA Arg  Aldo Vanucci donde desayunamos, organizamos todo, abandonamos la mitad del equipaje y partimos con destino a La Confluencia Wilderness Lodge , donde debíamos encontrarnos con el Sr Mark Jordan quien nos había invitado a conocer  La Confluencia y sus senderos.


  Llegamos a la chacra Warton donde nos buscaron con una 4x4 para bajarnos literalmente al fondo del valle, allí rápidamente descubrimos que La Confluencia Wilderness Lodge, esta haciendo la diferencia en lo que significa la palabra alojamiento.   El cuidado a los detalles hace que sea un destino interesante solo para ver como se puede hacer una construcción con troncos trabajados a motosierra y que queden con una terminación tan fina y delicada que parecieran realizados por un CNC.  La cocina no se queda atrás y es llevada adelante por Guillemina, que es la jefa actual de cocina y quien elabora todos los platos y comidas del lugar con la misma dedicación al detalle que fue dedicada al resto del lodge.
Todo el lodge es manejado por un pequeño grupo de personas que se ocupan de todo, son casi como una familia, logrando una calidez única que invita a los huéspedes a quedarse más tiempo de los programado.

 Nosotros por nuestra parte y con el cansancio que conlleva, levantarse a las 3am para leer un cartel, activamos nuestras reservas de combustible, nos pusimos al atuendo de ciclista de montaña y salimos a trepar el cerro Dedo Gordo,  luego de una hora habíamos llegado solo a la mitad y dado el horario decidimos regresar ya que nos quedaba solo una hora de luz.

Por suerte cuando llegamos al La Confluencia  Guillermina que nos vio entrar con caras de muertos vivos, puso manos a la obra y rápidamente nos preparó una cena deliciosa  que nos cargó las pilas para hacer una pequeña salidita nocturna, un par de turistas americanos nos miraron como diciendo “están locos” pero claro está, creo que ellos no entienden lo que estamos haciendo, y que a veces la pasión se confunde con la locura, incluso a veces la supera por mucho.

Agradecimientos especiales :

Sr Marck Jordan  -La Confluencia
Equipo - La Confluencia 
Guillermina- La Confluencia 
Sr. Aldo Vanucci 


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